El Amor verdadero es libre 

El Amor sólo es verdadero cuando es libre.

La libertad interior significa actuar sin condicionamientos y desde el corazón. Los condicionamientos nos roban un poco de nuestra vida, porque no nos permiten ser nosotros mismos.

Amar con libertad significa que el corazón no depende de la respuesta que da el otro, significa que la intensidad del cariño no depende de las últimas sensaciones, significa que se busca el bien del otro por sí mismo sin esperar –de corazón– nada a cambio. Cuanto más pura es esta libertad, la respuesta del otro es más luminosa y auténtica, la intensidad del cariño es mayor, el tiempo pasado juntos es más gozoso, el bien que se busca en el otro no tarda en ser correspondido.

La relación que surge de un amor verdaderamente libre es una relación que nace sana y exenta de muchos peligros. Es como un buen fruto plantado en una buena tierra. Lo más bonito de todo es que esta relación, cuando se desarrolla y se convierte en familia, es capaz de dar a los hijos un amor libre también, no condicionado, que no espera respuestas, que no se apega a su futuro o a la correspondencia que ellos den. Y este amor libre a los hijos produce naturalmente en ellos el desarrollo de una gran capacidad de amar, porque crecen libres de apegos y condiciones interiores.

Deseo que en estas fiestas de Navidad, la Sagrada Familia rompa las cadenas de nuestros apegos en el amor, nos regale una libertad verdadera del corazón, y una a nuestras familias con los lazos del amor auténtico y puro.

 

Escrito por Pedro de la Herrán https://www.facebook.com/pedro.delaherran?fref=ts

 

¡¡Muchas gracias!!

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