Jóvenes viejos y viejos jóvenes

Antes de que comencéis a leer el artículo, quiero deciros que todo lo descrito abajo es lo que considero la norma general. Ni todos los viejitos son refunfuñones, ni todos los jóvenes son amargados. Hablo desde una perspectiva visualizada por mis ojos en los últimos años. Además, Yo soy muchas veces un "joven - viejo".

 

Hoy en día es muy común ver a gente joven con espíritu de viejo, espíritu cansado, refunfuñón, pasota, con pocas ganas de hacer nada. Un joven que mide cada paso que da pensando sólo en lo que será después, rácano y avaro con sus tiempos, narcisista y egocéntrico como si solo existiera él y sus circunstancias.

 

¡Que aburrimiento de tío!

 

Si eres así cambia cuanto antes, las arrugas te saldrán cuando entres en la década de los 30...

 

Por otro lado conocemos a viejitos, a algún abuelo nuestro por ejemplo, que tienen un espíritu joven, con ganas de hacer cosas, con ganas de disfrutar de la vida cada momento, con ganas de hacer sus aviones de madera, con ganas de salir al parque y jugar con sus nietos, con ganas de cocinar, con ganas de mil planes aventureros. Tienen un espíritu joven e idealista. Un espíritu que le da la vida, le ilusiona su existencia a pesar de sus dolores e incapacidades.

 

Que diferencia entre uno y otro ¿No?

 

Pienso que las costumbres han cambiado. En la época de nuestros abuelos disfrutaban con cualquier cosa. Jugaban a las canicas, a las chapas, echando partidos de fútbol aunque fuese en el barro. Hoy en día, fuimos educados con todas las comodidades posibles y si no nos lo dan todo conforme a nuestros gustos, nos sentimos en cierta manera vacíos. Los niños si no tienen su iPad para jugar se cabrean, sino tienen su móvil se sienten aislados. Hemos puesto nuestra felicidad en las tecnologías

 

¡ESTO ES GRAVISIMO! 

 

Debemos educar a los jóvenes a disfrutar como lo hicieron nuestros mayores antes de que se amuermen. Antes de que centren su felicidad en tonterías y no disfruten de los pequeños detalles de cada día.


"Soy un joven de 83 años" gritó San Juan Pablo II ante 600 mil jóvenes en Cuatro Vientos, y gracias a ese grito me vino a la mente esta reflexión. Era un viejito con espíritu joven.

 

¡Yo quiero llegar a su edad como Él!

 

¿Cual era su pócima? Vivir el evangelio con radicalidad, pasión y un cierto toque de locura. A muchos santos los llamaron locos, por eso son santos.

 

Si pincháis en la imagen de arriba veréis una sorpresa. Os recomiendo pinchar, os alegrará el día.

 

Escribir comentario

Comentarios: 0

 

Los BLOGS Misioneros

Antonio Fraile

Jesús está vivo

 

ENLACES de interés