Festividad de Santa Florentina de Cartagena

Hoy 20 de junio, se celebra la festividad de Santa Florentina. Santa Florentina nació en la ciudad de Cartagena a mediados del siglos VI. Más tarde, siendo muy pequeña tuvo que sufrir el destierro, junto con sus padres, instalándose en la ciudad de Sevilla. Allí su madre, se convirtió del arrianismos a la plena comunión con la Iglesia Católica. A la muerte de sus padres, quedó su formación en manos de su hermano mayor Leandro, que más tarde llegaría a ser obispo de Sevilla. De la mano de San Leandro llegó a conocer el misterio y profundidad del amor de Dios, de tal modo que a la edad de 19 años aproximadamente se recluyó un monasterio en Ecija, de donde su otro hermano Fulgencio llegaría a ser obispo también. Se consagró por entero al Señor, convirtiendo su vida en una autentica alabanza y gloria a Dios. Más tarde sería abadesa de aquel monasterio teniendo a su cargo a más de 1000 virgenes consagradas a las que cuidó con maternal protección, mostrandoles el camino de Santidad. Su hermano San Leandro, en el año 601 escribe una obra para su hermana Florentina "De institutione virginum et de contémptu mundi" (Sobre la instrucción de las vírgenes y el desprecio del mundo). Del cual ahora os dejo un estracto que nos ayuda a comprender el misterio de la Virginidad al servicio del Reino de Dios.

 

"Aparta, te ruego, los ojos de los engañosos delirios de este mundo y dirígelos al cielo, sede de tu esposo. Encamina tu espíritu allí donde está Cristo sentado a la diestra de Dios, pues cuanto en el mundo hay es concupiscencia de la carne y concupiscencia de los ojos. Busca los tesoros de lo alto.

            Dónde está tu vida deben estar tus anhelos; donde está tu esposo deberá estar también tu tesoro. Que no te arrastren los placeres del siglo ni cubran tu cuerpo brillantes adornos. El cuerpo adornado excita con prontitud el apetito ajeno, y la que se engalana para presentarse seductora atrae hacia sí la mirada de los jóvenes. Tratar de gustar a ojos ajenos es deseo de meretriz, y, si te conduces con la idea de agradar al que con mirada concupiscente te observa, ofendes a tu celestial esposo. Juzga la diferencia que media entre la casada y la virgen; examina las aspiraciones de una y otra; considera, entonces, cuál de las dos sigue el camino recto.

            La virgen se afana por agradar a su Dios; la casada, al mundo en lugar de a Dios; la virgen conserva aquella integridad virginal con que nació; la casada, ¡cómo la pierde al dar a luz! Y ¿qué clase de virginidad puede haber, cuando no se mantiene tan íntegra como la naturaleza la formó? En primer lugar se infiere una injuria a la obra de Dios, dado que la pasión corrompe y mancilla a la que Él había creado íntegra. Dios reconoce su obra en vosotras, que estáis en el mundo, pero sin dejaros corromper por él; en vosotras, a quienes Dios recibe tal cual fuisteis creadas. Todos vuestros actos por conservar la virginidad, que ahora parecen sucumbir en lo que se refiere al cuerpo, os serán recompensados en la resurrección. Mas la virginidad, si una vez se pierde, ni se repara en esta vida ni se recupera en la futura. Cierto es que mandó Dios que hubiera nupcias, pero lo hizo precisamente para que de ellas naciera la virginidad, para que, al multiplicarse el número de vírgenes, se ganase en la prole lo que en su raíz misma había ya perdido las nupcias. La virginidad es fruto de las nupcias. La virgen nace del matrimonio y, si se conserva incólume, es una recompensa de las nupcias. Tienen motivos de gozo los matrimonios si sus frutos se almacenan en los graneros del cielo. Tu acrecentarás también los merecimientos de nuestros padres, y ambos se verán recompensados con tu misma gloria; como tú, hija suya, te has entregado a Cristo, ellos reciben en su fruto lo que en el germen pidieron".

 

Pidamos especialmente, por intercesión de santa Florentina, por las consagradas, para puedan permanecer fieles a la vocación para la que han sido llamadas, siendo mujeres fecundas para la obra de Dios.

Escribir comentario

Comentarios: 2
  • #1

    JORGE (jueves, 20 junio 2013 16:42)

    Feliz día de Santa Florentina D. Antonio, pidamos como bien dice por todas las consagradas para que sean ejemplo e imitación de esta gran Santa. La Virginidad es no es una renuncia, sino un Don de Dios.Felicidades...

  • #2

    desde Madrid (viernes, 28 junio 2013 21:15)

    Gracias,Santa desconocida para casi todos... Que maravilla la Iglesia con tantos modelos de vida y Santidad