Quiere, si te atreves

Hoy quiero contarte que tienes más de lo que crees. 
No me refiero a tener, tener como tal, a esas cosas que puedes contar y palpar, no, me refiero a lo que tienes tú y solo tú por ser quién eres, por ser como eres. Me refiero a esas cosas que llevas en tu corazón, a esas ideas que bullen en tu mente, esos sueños que te mueven, esas cosas que te motivan y encienden tu alma.
 
Hablo de tus inquietudes, de tus valores, de tus capacidades, de tus ideales. Hablo de lo que eres, de lo que no eres, de lo que quieres ser y de lo que puedes llegar a ser.
 
Sobre eso, el tiempo ha ido constituyéndote tal cual eres... las caídas te han ido fortaleciendo y las experiencias te han ido curtiendo. Y ahora llevas una mochila cargada de lo que has querido ir metiendo, vas pertrechado con todo tipo de artilugios para afrontar la vida, todo tipo de herramientas para afrontar la maquinaria de ese gran tren en el que llevas ya tiempo subido. Todo con la esperanza de salir victorioso. 
Al final eres quien eres y lo que llevas en tu mochila. Y esa mochila a veces pesa demasiado. A veces vas cargado inútilmente.
 
¿Y en tu corazón? ¿Ahí que llevas? Piénsalo, porque igual deberías vaciar la mochila y tratar de llenar el corazón. Quizás sea en él donde resida tu verdadera felicidad, mucho más que en todas las cosas que quieres meter en tu mochila. Porque en ti está tu felicidad. Y con eso me pregunto, ¿para qué quieres más si ya lo tienes todo?
Deja de buscar fuera eso que te falta y adopta más bien una mirada introspectiva.
 
Si buscas felicidad, sonríe primero y buscar servir a los demás para que ellos sean felices. Verás que en su felicidad encontrarás la tuya.
Si buscas tener, dalo todo porque es dando que se recibe.
Si buscar amor entrega primero tu corazón, vacía todo tu ser de este sentimiento y vuélcalo en los demás. Entrégate a cada pequeña cosa que hagas. Cuida a los demás. Llénate de una actitud generosa porque en un corazón que ama no hay lugar para el egoísmo, el orgullo, la pereza y el egocentrismo. Y en la medida en que logres sacar todo eso de tu corazón verás cómo este se henchirá de felicidad. Volará tan ligero que lograrás olvidarte de ti.  
Y tu amor durará tanto como lo cuides y lo cuidarás tanto como quieras.
 
Porque todo es cuestión de voluntad. Siempre me dijeron que "si tu veux, tu peux", que si quieres, puedes. Y con tu actitud lograrás llegar más o menos lejos. Puede ser que las circunstancias se levanten contra ti y que igual se impongan a tu voluntad, llevándote al fracaso... pero que no se diga que fue porque no lo intentaste.
 
Y si lo que buscas va más allá, si quieres más amor y felicidad... igual deberías plantearte que necesitas algo más grande, que necesitas a Dios. Ojalá lo encuentres, porque no está lejos. Tiene su huella grabada a fuego en tu corazón, en ese anhelo del hombre de entrega y deseo de amor y felicidad. Está dentro de ti. No necesitas mover cielo y tierra para que Él llegue a ti, tan solo cierra tus ojos, oídos, boca y sentidos y abre tu alma y tu corazón... y ahí le encontrarás como la tenue luz en la noche que arde en el candil. 
Y cuando lo encuentres, no lo guardes para ti porque el mundo necesita de Él, de su amor, y Él necesita de ti para despertar a todos los corazones. 
Que tu sonrisa sea porque sabes que Él camina junto a ti y que sea tan grande y sincera que todos quieran descubrir qué esconde esa sonrisa, cuál es el secreto de tu felicidad.. 
Y que logres sorprenderlos cuándo descubran que es por Cristo, que es por quien siempre está con ellos. Que se maravillen al comprender que esa felicidad, ese algo que buscaban sin saber que lo buscaban había estado siempre ahí, en sus corazones, aguardando a que alguien como tú o como yo despertasen ese fuego.
 
 
Y si buscas el sentido de todo esto, de todo este viaje... yo no te lo puedo dar.
 
Solo puedo darte un consejo: que empieces a amar, porque "amor es el único regalo de Dios Padre, lo demás, viene del amar."

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Comentarios: 2
  • #1

    Toledo (jueves, 10 abril 2014 22:31)

    Gracias, seremos sin duda juzgados por el amor, que hemos recibido como un regalo del padre pero que como buenos hijos debemos dar a los demás. Gracias por la web

  • #2

    SJ (lunes, 05 mayo 2014 22:27)

    La clave está en el corazón, donde está tu mente ahí esta tu corazon